Hace unos meses tuve una experiencia gratificante con motivo de la reparación de una avería de mi coche. En principio, el asunto se presentaba como una situación de lo más corriente. Uno de los faros delanteros había dejado de lucir. Era de esperar que la solución fuese tan sencilla como cambiar la luz del faro y asunto concluido. Sin embargo, no fue tan sencillo.
Llevé el coche al taller oficial al que suelo ir habitualmente. Los faros de mi coche son de xenón, lo que significa que las lámparas son más caras de lo habitual, algo más de cien euros. En fin, pensaba que pagaría esa cantidad y volvería a tener el faro como nuevo. Por desgracia, no fue así. En el taller pusieron una lámpara nueva y el faro seguía sin lucir, así que la avería era un poco más complicada. Resulta que este tipo de faro utiliza un circuito de encendido de alta tensión, que es un poco especial. Lo más probable era que ese circuito estuviese estropeado. Lo malo es que en mi modelo de coche ese circuito no se sustituye por separado sino que está integrado en el faro. La única solución que me daban en el taller era cambiar el faro completo, reparación que ascendía a la suma de 1000 euros. Esto ya eran palabras mayores.
De momento, me fui del taller sin hacer la reparación. Me parecía mucho dinero. Pero de algún modo tendría que arreglarlo. Se nos ocurrió contárselo a un amigo que tiene un taller en un concesionario oficial de la misma marca. El único inconveniente es que se encuentra a 600 kilómetros de nuestra casa... Este amigo dijo que podía ser que tuvieran piezas de desguace que pudieran utilizarse para reparar nuestro coche. Fui a su taller aprovechando otro viaje y, buscando, efectivamente encontraron un faro del mismo modelo de coche que parecía que estaba en buen estado. En este taller se les ocurrió que podían tratar de sustituir el circuito de encendido de nuestro faro por el circuito sano de desguace. Era algo que no habían hecho nunca pero pensaban que merecía la pena intentarlo. En esa ocasión no teníamos allí nuestro coche, pero nos dejaron la pieza de recambio por si nos animábamos a proponer esta solución en nuestro taller local.
En ese taller buscan este tipo de soluciones con cualquier cliente, no sólo con la gente conocida. Creen que buscar la solución más económica posible forma parte de su labor profesional. En más de una ocasión les ha sucedido que la dirección de la marca les ha echado la bronca porque venden pocas piezas de recambio nuevas y, como consecuencia, facturan menos de lo que podrían. Vivimos en un mundo en que no es rentable preocuparse por el bolsillo del cliente...
No me animé a proponer la solución "no oficial" en mi taller local. En cambio, esperé unos días y, en cuanto pude, aproveché un par de días no laborales y me hice 600 km, y otro tanto de vuelta, para ir al taller de nuestro amigo para que intentaran reparar el faro. Verdaderamente, mereció la pena. Sustituyeron el circuito de encendido del faro según tenían planeado y pusieron una lámpara nueva. ¡El faro funcionaba perfectamente! No necesitaron dedicar demasiado tiempo para realizar la reparación. Pagué un poco de mano de obra y la lámpara nueva. El circuito de encendido me lo regalaron. Tratándose de una pieza de desguace, ellos no perdían mucho por dejármelo gratis, pero podrían haber cobrado algo. En definitiva, me ahorré prácticamente 1000 euros, que se dice pronto.
Volví a mi casa muy contento porque la operación resultó un éxito: el coche estaba reparado y me había ahorrado mucho dinero. Mereció la pena hacerse 1200 km y perder dos días. De todas formas, lo más valioso no fue el ahorro económico, sino lo gratificante que resultó experimentar que hay gente que se preocupa de verdad por los demás: no te engaña, no te propone la solución más ventajosa para su empresa aunque a ti te resulte muy gravosa, no se desembaraza de ti lo más deprisa posible. Se preocupa por darte una solución lo más satisfactoria posible. Ojalá todos actuáramos del mismo modo.
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Ojalá esta fuese la tónica general en las empresas pero, desgraciadamente, nos movemos por intereses económicos más que por el afán de superar los problemas desde el punto de vista técnico.
ResponderEliminarMuy cierto!!
ResponderEliminarpero también hay que entender que las casas oficiales están sujetas a directrices de sus marcas, y dichas directrices (cubriendo sus razones económicas como bien argumentas) también implican un canon de calidad y garantía, esta última no se puede dar con una pieza de recuperación (de desguace).
El gremio de la automoción sería mucho más cercano a los usuarios, creando confianza y solidaridad si todo taller aportara todas las opciones posibles de reparación y sus distintos precios, pero como muchas veces ello implica que el cliente no repare en sus instalaciones, pues evidentemente no lo hacen, dando por perdido al cliente de una forma u otra, lo que es una manera de actuar muy equivocada, a veces también la ignorancia o desconocimiento de todas las opciones es una baza en su contra. Por eso creo imprescindible la figura de un asesor especializado (Perito o Experto de Automóviles).
Represento una plataforma de gestión que asesoramos sobre este tipo de cosas y ayudamos a los usuarios a encontrar la mejor opción para su reparación GestiRep.com, adjunto enlace directo para que puedan conocernos:
http://www.gestirep.com/seccion/es/-que-es-gestirep-/7
Espero que os parezca interesante y para futuros problemas, ya sabéis donde encontrarnos.
Saludos.
Gracias por el interés y por la referencia. Estoy de acuerdo en que presentar al cliente de un servicio todas las opciones siempre redunda en una mejor calidad del servicio y en una mayor satisfacción del cliente.
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